Anime · Manga · Reseñas Manga

Experimentar el Koto a lo escolar y con (mucho) drama: Stop This Sound!

konoototomare.jpg

Pueden tomar el título como una señal de warning, o también como un empujoncito a su curiosidad. Mi idea es que cause esos distintos efectos dependiendo de quien lo lea (y por contradictorio que resulte).

El manga de Kono Oto Tomare! no es nuevo por estas aguas. Hace tres años (uf) escribí en la sección de nuevas lecturas sobre este manga, cuando recién lo estaba conociendo. Ahora, el 26 de julio confirmaron la adaptación animada lo que no les miento: me sorprendió mucho, y tampoco les miento con esto: me puse feliz (en general independiente de si un manga que estoy leyendo me gusta mucho o poco, igual me alegro cuando anuncian una adaptación) aunque que el estudio a cargo sea Platinum Vision no me deja… esperando algo satisfactorio. Me puse al día entonces con el manga, así que de pasar a sólo la primera capa que conocí de esta historia hace tres años y que plasmé por aquí, ahora con más de 60 capítulos publicados aunque sin finalizar, me daré el lujo de dar una impresión un poco más extensa, ya a la espera de que el próximo año den color y sobre todo sonido a este manga que, como pasó recientemente con Shigatsu wa Kimi no Uso, logró ganar popularidad pese a comenzar como una historia de música en mute. 

kotothis.jpgCuando partí leyendo KonoOto me costó tomar el gusto, o más bien, establecer un ritmo estable de disfrute. Y es que la principal barrera para mí fue la presentación de sus personajes. Todos los personajes en un punto (unos en momentos particulares, otros en situaciones específicas) los terminaba rechazando (por ponerlo de algún modo). En el desarrollo se deja bien en claro el por qué, y es esa, en realidad, la intención de la autora. Es para constatar de forma clara y sin titubeos el desarrollo de todos sus personajes (aunque peca en la exageración), dándoles prácticamente un giro de tortilla, que sí: igual se agradece, pero perdía un poco la paciencia con algunos, lo siento. Pero no se espanten, que no será algo que condene el desarrollo de la historia (que al fin y al cabo estoy escribiendo sobre ésta y tampoco es que haya leído todos los capítulos disponibles a la fuerza). Pero sí, al principio hay que tenerles paciencia, y es que aquí hay drama like a loooot of drama. Situaciones semejantes a las telenovelas turcas y villanos estilo María la del Barrio. Así que si leyeron por ahí que este manga se recomendaba tomado de la mano con Chihayafuru pues no, hay que considerar las distancias. Sólo se intersectan en la base (y sólo por su estilo): el Koto y el Karuta.Diapositiva1El rumbo que decidió tomar Amyuu Sakura con su historia es del clarito spokon, como ese aire que se dejaba sentir en Hibike! Euphonium. Tenemos el club de Koto, un club que con la retirada de los alumnos de tercer año queda sólo con un miembro: Takezou Kurata, que a todo costa desea seguir con el instrumento. En busca de nuevos integrantes se topa con ciertos problemas, como con un grupo de estudiantes que usaban el salón del club para pasar el rato dejándolo prácticamente inutilizable para las actividades. Entre eso y que nadie acudió para su inscripción (y ya el megane un poco desesperado), llega Chika Kudou, terminando con los dos problemas anteriores. Kudou tiene la fama de ser un chico violento, y ya con apenas un día de clases el colegio está inundado de rumores sobre él y su mal comportamiento. El motivo de que se haya querido inscribir es por su difunto abuelo. Luego de malentendidos, drama y posteriores aclaraciones, el club de koto ya no está condenado a su disolución. konooto2.22.jpgLa aparición de Houzuki Satowa, una chica prodigio -y de primer año como Kudou- del Koto y que además pertenece a una destacada familia en dicho rubro, da el primer arranque para que las cosas comiencen a moverse. Así es como se empieza a pavimentar el camino, junto con los otros integrantes que se empiezan a sumar no sin tener dificultades, escarbando también el pasado de algunos y cambiando el presente de otros. Se empiezan también a estampar las ideas de amistad, superación y adolescencia, conceptos que a estas alturas podrían generar cierta distancia en algunos lectores. Las emociones se viven de forma muy intensa por los personajes, y Amyuu no se corta a la hora de expresarlo con su lápiz. Es esperable también, con ese soplo de spokon que comienza a reflejar, que se fije la clásica meta de llegar a los nacionales junto con la presentación de personajes de otras escuelas, los que jugarán el clásico papel de rivales y como no, narrando sus motivaciones y anhelos en torno a este instrumento (aunque a mí parecer les falta un tanto de carisma en general).akiradojima2.jpgUna de las cosas que me causa gracia es que, cada tanto, aparezca algún personaje queriendo destruir el club de koto #por razones. Es por esto que la primera parte se me hizo un poco densa. El cómo se va formando este club de koto -incluso los profesores a cargo presentaban dificultades frente al club- es donde flaquea, que deja una narración muy sensitiva para mí gusto. Sin embargo, a medida que avanzaba la historia, hallaba lugares donde se podía fortalecer, llegando a esas esperadas instancias donde la práctica y dedicación al Koto (junto con todo lo que conlleva) se pone al centro de los acontecimientos. 

La autora, como había comentado de pasada en la otra entrada, estaba dedicada a publicar en revistas shoujos (de estilo Ribon Magazine), y al estar KonoOto en un ambiente escolar, se puede sentir más esa influencia poniendo situaciones para algunos un poco cursis y, para qué mentir, sacando igual mi lado teenager. Habrá drama, pero no hay enredos amorosos para morir (así que no corraaaaan todavía) y tampoco la autora abusa de ello (y lo incluye de forma moderada y pausado). No tengo ninguna OTP pero igual me gusta shippear jeje.

hirokurata0El arte de KonoOto me encanta. Es una hazaña el poder transmitir en papel esa sensación de sonido dando forma a lo que es la intención de cada nota (en youtube -y tal como el video que dejé al principio- se pueden escuchar algunas canciones interpretadas en el manga). Los escenarios están bien cuidados, el diseño de personajes es simple pero cada uno posee características para distinguirlos con facilidad. A veces me incomoda (pero en realidad esto es maña mía) cómo la autora dibuja a los personajes cuando miran de frente, que el rostro los dibuja más ancho de lo acostumbrado, contrastando cuando los dibuja de perfil, donde los hace más delicado. Pero nada, yo quedaba conforme con cada página que pasaba y como es de esperar en una publicación de seis años, se nota sin duda cómo ha mejorado Amyuu durante este tiempo. El dibujo de los instrumentos es impecable.

KonoOto a la larga y a visión general es un manga que he disfrutado leyendo. Si bien tiene varios puntos para los que quejarse y está un poco lejos de llegar a ser una historia redonda, se deja leer y por algún lado te puede dar una motivación para continuarlo. Hay que tenerle paciencia cada tanto, pero tiene buenas intenciones.

koto4.jpg

th52.jpg

Anuncios

Anímate a comentar

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s